Diseñamos un espacio de encuentro y desconexión que reinterpreta el concepto tradicional de comedor corporativo a través de una estética sofisticada y monolítica. El núcleo del espacio está protagonizado por una imponente mesa alta de mármol negro con vetas blancas pronunciadas, la cual dialoga con la sobriedad del mobiliario perimetral en tonos gris grafito.